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martes, 7 de octubre de 2014

Las series dominarán el mundo

Nos encontramos en la Edad de Oro de la series de televisión (e Internet).
Es evidente que nuestra necesidad de ficción no puede ser satisfecha con una película de entre dos y tres horas. Nuestro cerebro necesita tramas más largas que lo mantengan ocupado durante más tiempo. Demandamos series.
Podemos verlas todas por televisión (e Internet) sin tener que pagar los cada vez más altos precios que nos pide el séptimo arte. De acuerdo, el cine es el cine, y yo lo defenderé siempre a muerte, y no hay nada como ver una película en una pantalla enorme y envolverse con el sonido, atraparse en su baile de fotogramas, interpretaciones y, gracias a los Lumière, espectáculo. Eso es indiscutible. El cine siempre estará ahí.
Pero este post no va de eso. Es evidente que si quisiéramos ver siempre cine, lo haríamos, pero las series consiguen mantenernos enganchados a una trama y unos personajes durante mucho más tiempo que una película. Necesitamos escapar de este cada vez más puñetero mundo real y sumergirnos en los problemas de personajes de ficción. ¿Quién no ha estado deseando durante todo el día que llegara el momento de echarse sobre la cama con su portátil y ponerse, a oscuras y en completo silencio, una buena serie?
Pues este post va de eso, de series de televisión. Pero no penséis que voy a ponerme a hablar de series tan buenas como Breaking Bad, True Detective o alguna por el estilo. Este es un blog de superhéroes, ciencia-ficción y fantasía; y las series también tocan muchos de estos palos. Arrow, Gotham, Black Sails, Juego de Tronos o Flash son sólo unos ejemplos de esto. Y en este post vamos a hablar de todas ellas:

Arrow:
Serie protagonizada por Stephen Amell y basada en el superhéroe de DC Cómics, Green Arrow. De esta serie lo que más me llamó la atención fue su parecido estéticamente con la trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan, pero en esta última temporada se han alejado más de ese toque de realismo y han empezado a incluir nuevos elementos de ciencia-ficción, hasta el punto de introducir al personaje de Barry Allen, que se convertirá en Flash. Con una trama general que dura toda la temporada y otras tramas más cortas que abarcan uno o dos capítulos, y algún que otro capítulo de relleno, Arrow nos ofrece una nueva versión del justiciero enmascarado de Star City que no tiene que ver con el original todo lo que nos gustaría. De hecho, en la serie, la ciudad se llama Starling City. Decir además que, salvo excepciones, las interpretaciones son sólo aceptables. Pero si sois fans de Green Arrow, os recomiendo que le deis una oportunidad a la serie.

Juego de Tronos:
CINE. No se me ocurre ninguna otra palabra para definir esta serie. Juego de Tronos consigue satisfacer las necesidades inconscientes tanto de cine como de series. Decorados espectaculares, efectos especiales increíbles e interpretaciones maravillosas. Con una fidelidad que empezó estrictamente (la primera temporada es el primer libro de George R. R. Martin en formato audiovisual), últimamente parece que se ha ido diluyendo. Esta serie basada en la saga de novelas río Canción de Hielo y Fuego sólo tiene una pega: que ha alcanzado la trama de los libros y hasta que el bueno de Martin no saque otro, me parece que vamos a ver mucha ''paja''. Reflexiones muy interesantes también sobre el poder.

Black Sails:
Esta serie de piratas que mezcla realidad y ficción sirve de precuela para La Isla del Tesoro, de Robert Luis Stevenson. Es interesante ver a los piratas de esta novela unos treinta años antes de que tuvieran lugar los acontecimientos de la misma: John Silver con las dos piernas, el Capitán Flint vivo, Bill Bones antes de convertirse en un borracho... Y si a todo esto le añadimos piratas reales como Jack Rackham, Anne Bonny o Charles Vane; queda un producto final muy interesante. Interpretaciones muy correctas, decorados alucinantes y muestra como eran de verdad los piratas: puteros, borrachos, asesinos y mentirosos; muy alejados de Johnny Depp y los piratas caribeños de Disney. Conteniendo la respiración para la segunda temporada estoy, y deseando ver también a otros personajes de La Isla del Tesoro como Ben Gunn, Perro Negro o Israel Hans. Y también a personajes históricos como Mary Reed, y su consiguiente triángulo amoroso con Jack y Anne.

Ahora vamos con las dos nuevas series que debutan esta temporada:
Gotham:
Precuela de la historia de Batman. Gotham nos sitúa en esa misma ciudad el día en el que un ladrón asesinó a Thomas y Martha Wayne en Park Row, cuando no era todavía Crime Alley. A partir de ahí, un joven inspector Jim Gordon tendrá que desentrañar toda una serie de crímenes que se suceden uno tras otro en una ciudad dominada por la mafia. Con las versiones jóvenes de Bruce Wayne, Catwoman y Poison Ivy, y unos Acertijo y Pigüino más jóvenes, Gotham es una serie que ningún fan de Batman debería perderse....siempre que esté bien hecha. Como curiosidad, decir que a lo largo de toda la serie irán dando pistas sobre varios personajes de los cuales uno de ellos se convertirá en El Joker,

Flash:
No tengo mucha idea del personaje de Flash, salvo que la persona que se ocultará bajo la máscara será el segundo Flash: Barry Allen. Esta serie surge como spin-off de Arrow y contará con crossovers entre ambas series. A un tío que lo único que conoce de Flash es lo que ha leído del personaje en cómics de La Liga de la Justicia, ¿le aconsejáis que vea la serie?

miércoles, 19 de marzo de 2014

Harry Potter y yo



En el encabezado de mi blog dice 'cine, ciencia-ficción, superhéroes, fantasía y heavy rock'. Pues bien, hasta ahora, sólo he hablado de cine de ciencia-ficción y superhéroes, por lo que me he propuesto para estos próximos días escribir un poco sobre fantasía y rock.
Hoy le toca el turno a la fantasía, concretamente a Harry Potter.
Soy muy fan de Harry Potter, eso para empezar. El tatuaje de las Reliquias de la Muerte que tengo al lado del ombligo es una prueba de ello.
Empecé a leer a Harry Potter cuando mi padre me regalo el primer libro, Harry Potter y La Piedra Filosofal, por mi cumpleaños, unos meses antes de que sacaran la primera película y cuando estaba comenzando todo ese Boom del niño de la cicatriz. El libro me gustó mucho. Yo tenía seis o siete años y era el libro más largo que me había leído. Mi madrina me llevó a ver la película y salí entusiasmado del cine.
Fue entonces cuando comenzó el Boom de Harry Potter del que os hablaba antes. Comenzaron a aflorar por las tiendas de juguetes muñecos y juegos de todo tipo, pegatinas en los kioscos, disfraces, artículos de colección.... y yo era uno más dentro de toda esa oleada. A todos mis amigos les gustaba Harry Potter, jugabamos a Harry Potter, llegamos a jugar al quidditch con las escobas de barrer de nuestras madres....
Al año y pico, me compré el que yo creía que era el segundo libro, Harry Potter y El Cáliz de Fuego. Y cuando empecé a leérmelo fue como ¡Que cojones ha pasado aquí, faltan dos años! Entonces me informé y vi que el libro que me había comprado era el cuarto, y lo aparte hasta que sacaran la película.
Dos años después de la piedra filosofal llegó la cámara secreta. Esa película fui al cine a verla con unos vecinos, y Harry Potter seguía teniendo tirón entre mis amigos. Al año siguiente llegó El Prisionero de Azkaban, y seguía teniendo su público de mi edad, pero menos. Personalmente, yo había perdido gran parte del encanto por Harry Potter e iba a ver la película por seguir con la historia, pero después ni me la compraba en DVD ni me compraba juguetes ni nada.
En 2005 llegó Harry Potter y El Cáliz de Fuego, y fui al cine sólo por ver cómo seguía la historia, pero sin demasiado interés. El fenómeno de Harry Potter había muerto entre los niños de mi edad, y en mí.... hasta que llegó 2007.
Yo atravesaba una etapa de mi vida bastante difícil. Me iba mal en el instituto, mala relación con mis padres, etc.... Y un día, cogí de la estantería Harry Potter y La Piedra Filosofal. Empecé a leérmelo de nuevo, y oye tú, me encantó.
Me lo leí en un día.
World Record.
Y al siguiente, cogí Harry Potter y El Cáliz de Fuego, y aún sabiendo que era el cuarto libro me lo leí.
Me lo leí en una semana.
El mundo de Harry Potter empezó a convertirse en mi mundo. En una vía de escape de la vida real. Me encantaron sus personajes, todos. En el libro, Harry también pasa por una etapa en la que sus compañeros de Hogwarts, el único lugar dónde había sido feliz, no le hablaban porque creían que se había presentado voluntariamente al Torneo de los Tres Magos porque sólo quería obtener más gloria. Hasta llegó a pelearse con Ron. Harry se sentía muy sólo, como yo en ese momento. Creo que fue esa identificación con el personaje lo que me llevó a engancharme por completo a la historia.
Me fui comprando los demás libros. Me leí todos los que habían salido hasta fecha antes de ir a ver la quinta película. La vi en el cine, emocionado. Me compré los DVDs que me faltaban. El Boom de Harry Potter había renacido en mí, y hasta la fecha, no se ha ido.
Dentro de poco, os contaré como me hice con Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte....el día que salió.