martes, 16 de septiembre de 2014

Tus niños perdidos nunca te olvidaremos

Quizá tendría que haber escrito esto hace tiempo, cuando me invadía la tristeza, pero habría quedado un texto muy moñas y tampoco quería eso. Es cierto que también nos hizo llorar, pero nos provocó muchas más lágrimas de risa que de llanto. Álex De la Iglesia escribió en su twitter el día que falleció que 'ya no quedan héroes en nuestro imaginario colectivo, pero sí individuos que nos hicieron felices'.
Estoy y no estoy de acuerdo con esta afirmación, pues para mí, una persona que nos hizo reír, llorar, pasar buenos ratos, divertirnos con él, entretenernos, ya se puede considerar un héroe.
Símbolo de mi niñez y de muchas otras generaciones, pues las verdaderas estrellas no consiguen hacerse un huequecito sólo en el corazón de los niños de una u otra década. A base de cincel tallan un monumento en el corazón de grandes y pequeños de muchas generaciones.
De gesto simpático y cercano, este cómico convertido en actor dramático en numerosas ocasiones, se ganó mi respeto y admiración desde que con seis añitos vi Jumanji por primera vez. A lo largo de mi infancia vi películas en las siempre salía este señor y que me encantaban: Hook, Mrs.Doubtfire, Flubber, Patch Adams....
Con el tiempo, me aprendí su nombre y cada vez que mi padre compraba el periódico los fines de semana y yo me iba a las últimas páginas a ver que películas ponían, siempre veía aquellas en las que su nombre aparecía escrito en el reparto. Así fue como descubrí El Club de los Poetas Muertos, El Indomable Will Hunting y El Hombre Bicentenario, posiblemente una de las mejores películas de ciencia-ficción de la historia.
Conforme fui creciendo e interesándome por el cine descubrí que este actor de mirada tierna también había hecho obras de arte como Buenos días, Vietnam, Insomnio, y Aladdín, en la que pone voz al Genio de la lámpara. Y que también había protagonizado la única versión del marinero tuerto en carne y hueso: Popeye.
Capaz de pasar de hombre travestido a profesor de literatura y de robot a asesino psicópata.
Vas cumpliendo años y valoras su trabajo. Las películas de tu infancia se convierten en una parte imprescindible de tu vídeoteca, y su nombre aparece escrito en la parte de arriba de varias carátulas. Y no es que sean sólo películas de tu infancia, es que además son buenas, muy buenas.
¿Quién no se ha reído con la Señora Doubtfire? ¿Quién no se ha emocionado al verlo por primera vez con las mallas de Peter Pan? ¿Quién no ha seguido las aventuras de Alan Parrish cuando empezaron a salir animales de aquel juego de mesa? Si no has llorado con 'Oh, capitán, mi capitán', abandona este blog, si el robot Andru no es culpable de algunas lágrimas que has vertido, estás hecho de piedra....
Se me vienen en este momento a la cabeza fotogramas de sus películas y no puedo evitar emocionarme....
Vaya, al final sí me ha quedado un poco moñas....
Quiero que sepas que estoy convencido de que no te has ido. Que estás esperando en alguna jungla a que alguien saque un 5 o un 8.
No viviste 200 años, pero nos diste todo lo que necesitábamos en 63.
Hasta siempre, Robin.
Que genio tan genial.









viernes, 11 de julio de 2014

El Espejo de los Simios.



El Planeta de los Simios es una de las sagas más famosas del cine. Recientemente ha sido revitalizda después del fracaso de Tim Burton en 2001. El Planeta de los Simios hace el mejor uso que se puede hacer de la ciencia-ficción: la utiliza para reflejar algunos de los problemas y situaciones de la sociedad. La saga simia que se inició en los 60 es una gran prueba de ello. Por otra parte El Origen del Planeta de los Simios de Rupert Wyatt dejaba un poco de lado este reflejo para contar una historia de emociones y alzamiento de los simios. Pero parece ser que la nueva entrega dirigida por Matt Reeves (Monstruoso, Déjame entrar), El Amanecer del Planeta de los Simios, va a aportar de nuevo ese toque social que poseía la antigua saga.


Pero vamos con el origen del Planeta de los Simios: la novela de Pierre Boulle. En su libro, el autor francés presentaba una sociedad simia muy parecida a la nuestra. Su nivel de evolución era semejante al de los humanos que por aquel 1952 habitaban la Tierra, con la excepción de que no habían alcanzado el aire. No tenían aviones ni nada parecido, y ya no digamos naves espaciales. Eran unos simios de ciencia-ficción con muy poca ciencia-ficción, por así decirlo. Sin embargo, la razón por la que los simios acaban heredando la Tierra difiere de la mostrada en la película de Ruper Wyatt. En la novela se produce por un salto evolutivo de los simios que nada tiene que ver con un fármaco desarrollado por los humanos para curar el cáncer. Del mismo modo que los simios se iban haciendo más inteligentes, los seres humanos sufrían el proceso contrario; iban perdiendo toda motivación intelectual paralelamente a que los simios conseguían aumentar sus inquietudes. Asistían a reuniones y se iban organizando socialmente. Boulle presentaba así una antigua sociedad en la que los simios eran sirvientes y mayordomos de los humanos. Y estos, tras la rebelión de los simios, que se negaban a hacer las tareas del hogar, servir de ratones de laboratorio o hacer piruetas en circos, se ven obligados a refugiarse en el campo, lo más alejados posible de la ciudad que habían tomado los simios. Juntos, los seres humanos van siendo conscientes de que están sufriendo un proceso de progresiva pereza intelectual; no consiguen motivarse con nada que requiera un esfuerzo mental. Podrían ver Sálvame y no comprenderlo.
Volvamos a la sociedad simia. Pierre Boulle la describe organizada de esta manera: los orangutanes eran la fuerza política e intelectual; los gorilas, la militar; y los chimpancés, la científica. De la educación se encargaban los orangutanes, aferrados a sus creencias de superioridad de la raza simia por encima del hombre y negados a que en un pasado, pudieran ser antecedentes de este; y escribiendo libros de texto para los jóvenes simios en los que repetían los errores generación tras generación, pues se negaban a que nada perturbara sus férreas creencias. Los chimpancés, por su parte, eran los que investigaban la historia simia, hasta descubrir con la ayuda del viajero espacial terrestre Ulises Meróu que, efectivamente, en un pasado muy lejano, los hombres tenían una sociedad que igualaba a la simia. La aristocracia simia, con el Doctor Zaïus a la cabeza, no puede tolerar este hecho, negados al nuevo conocimiento, declaran a los chimpancés protagonistas traidores a la sociedad simiesca y los procesan por herejía científica. Tenemos así una sociedad simia que sigue en muchos aspectos repitiendo los mismos errores de la sociedad humana que conocemos.


Estrenada en 1968, en plenos vaivenes de la Guerra Fría, dónde la ciencia-ficción se empujaba más hacia las invasiones extraterrestres representando de esta manera a los comunistas, El Planeta de los Simios era una representación de las revueltas populares entre negros y blancos, en la superioridad de una raza respecto a otra, culminando con uno de los finales más impactantes de la historia del cine en el que Charlton Heston maldice frente a una semienterrada Estatua de la Libertad, los errores de la sociedad occidental.
Aquí os dejo el tráiler final de la película que se estrena este 18 de Julio:


jueves, 5 de junio de 2014

X-men: Primera Generación (X-Men: First Class, Matthew Vaughn, 2011)


Tras el fracaso que supuso X-Men: La Decisión Final, Fox consideró que había llegado el momento de darle un giro a la saga de los mutantes. Pero en vez de optar por algo tan drástico como cambiar todo el reparto e iniciar una saga nueva, tomaron una decisión muy acertada a mi parecer: realizar una precuela dentro del mismo universo.
Así, nació X-Men: Primera Generación; Una precuela que explora el origen de la banda de los mutantes, que ya aparecía formada en la primera película de la franquicia. Conocemos aquí pues, el pasado de Magneto y Xavier, y cómo se forjó la amistad entre ambos, desarrollada magistralmente en la película.


Comienza de la misma manera que lo hacía X-Men (Bryan Singer, 2000), con Magneto de niño y separado de su madre para llevárselo a un campo de concentración nazi. Pero añaden un elemento más: Sebastian Shaw (Kevin Bacon) lo contempla todo. Ve cómo el Magneto niño demuestra sus poderes e intenta que los vuelva a usar doblando una moneda bajo la presión de que si no lo hace, matará a su madre. El joven Eric Lensherr no lo consigue y Sebastian Shaw la mata. Enfurecido, el niño que posteriormente se convertiría en Magneto destroza todo el despacho de Shaw y este, satisfecho, le entrega la moneda, que Eric guardará cómo símbolo de su venganza contra el asesino de su madre.
Al otro lado del océano, un Xavier niño se hace amigo de una Mística niña cuando intentaba robar en su mansión.
Ahora, han pasado unos 18 años aproximadamente. Magneto (Michael Fassbender) viaja por el mundo buscando el paradero de Sebastian Shaw para cumplir su venganza y Xavier (James McAvoy) está apunto de licenciarse.


En Las Vegas, una agente de la CIA, Moira Mac Taggert (Rose Byrne), descubre una conspiración para acabar con la paz durante la Guerra Fría en la que están inmersos unas personas que poseen extrañas habilidades. Se lo hace saber a sus superiores, pero como era de esperar no la creen.
Es entonces cuando viaja a Westchester, a conocer un experto en mutación, un tal Charles Xavier. Al presentarse en la fiesta por su licenciatura, Charles le lee la mente y descubre a que se enfrentan. Se une a ella junto con su ''hermana'' Raven (Jennifer Lawrence), a los que más tarde se les unirá otro mutante conocido llamado Hank McCoy (Nicholas Hoult). Persiguiendo a Shaw, que se rodea de otros mutantes como él: Emma Frost (January Jones), Azazel (Jason Flemyng) y Riptide (Álex González); se encuenran con Magneto, que anda a la caza de Shaw. Xavier le salva la vida y se inicia una amistad entre ambos.


Xavier y Eric comenzarán pues a reclutar mutantes que tienen que ocultarse de la sociedad. Así, se unen a ellos Banshee (Caleb Landry Jones), Angel Salvadore (Zoë Kravitz), Havok (Lucas Till) y Darwin (Edi Gathegi).


Sebastian Shaw irrumpe en los edificios de la CIA dónde se ocultaban estos mutantes con un casco que le protege de los ataques telepáticos de Xavier y se lleva a Angel Salvadore con ellos a la par que asesina a Darwin.
Tras esto, Charles Xavier decide llevarse a los mutantes que quedan a su mansión de Westchester, dónde los entrena y los prepara para detener los planes de Shaw de provocar la Tercera Guerra Mundial.


Durante su estancia allí, Mística y Hank establecen una amistad entre ellos. Hank está decidido a acabar con su mutación y se inyecta un suero, pero lo único que consigue es que le salga pelo azul por todo el cuerpo. Se convierte en Bestia. Él y los demás se dirigen a detener a Shaw, que ha iniciado la crisis de los misiles en Cuba. Durante la pelea, Magneto asesina a Shaw quitándole su casco para que Xavier no pueda detenerlo. Tras esto, tanto el ejército soviético como el estadounidense, dirigen los misiles hacia los mutantes, a los que consideran la gran amenaza. Magneto invierte la dirección de los misiles para que vayan hacia los ejércitos navales pero Charles lo detiene, pues está convencido de que pueden hallar otro camino más pacífico en su relación con los humanos. Durante este desencuentro, Magneto deja paralítico a Xavier accidentalmente al desviar la bala de una pistola con la que Moira pretendía dispararle. Eric y Charles se dan cuenta de que no pueden seguir por el mismo camino, pues tienen visiones muy diferentes. Magneto se va con el antiguo grupo de Shaw, del que ahora es líder; y Charles Xavier vuelve a Westchester para convertirse en el maestro y mentor de tantos mutantes que hallarán refugio en su escuela.


La película deja bastante buen sabor de boca, y supera con crecer a La Decisión Final. Ofrece una nueva perspectiva de los mutantes dentro del mismo universo. Algo, que sólo la Patrulla X puede permitirse debido a la calidad del mismo. Tiene un planteamiento realista, adulto, tratando con respeto a todos los personajes, lo que le da a la película una fuerte consistencia. Todo encaja en ella. El espectador puede seguir el recorrido de los dos protagonistas, Magneto y Charles Xavier, y entender la manera de pensar de cada uno. Esto hace que el público se meta completamente en la historia; y el hecho de que se usen acontecimientos reales hace que se viva aún más la cinta.


Los actores están sobradamente bien. James McAvoy y Michael Fassbender interpretan de manera magistral a Magneto y el Profesor X. No tienen nada que envidiarle a Ian Mckellen y Patrick Stewart, y eso es decir mucho pues estamos hablando de Gandalf y el Capitán Jean-Luc Picard. Jennifer Lawrence también consigue una Mística muy sólida; a lo que contribuye también el guión de la película, que le dotaba de mucha mayor importancia al personaje que sus antecesoras.


Una película como Primera Generación no habría sido posible en otro universo como el de X-Men. Es tan rico de personajes y evolucionan todos de una manera sorprendente que pueden adaptarse a todo. Cómo es este caso; donde el primer grupo que Hombres X que forma Xavier no tiene nada que ver con el de los cómics. El único que aparece en ambos es Bestia. De hecho, la película es bastante diferente al cómic, pero está tan bien hecha que los errores quedan a un segundo plano. Los fallos que más llaman la atención son las edades de los personajes respecto a los cómics. No concuerdan igual, lo que hace que las relaciones entre ellos tampoco sean las mismas que en los cómics. Havok es el hermano Cíclope pero en ningún momento se dice.
Decía que el universo de la Patrulla X es infinito. A mí, me parece el universo más rico de todos los de Marvel y esta película es un ejemplo perfecto de ello.
'Mutante, y a mucha honra'.


PD: Geniales los cameos de Lobezno y Rebecca Romijn.

martes, 3 de junio de 2014

X-Men: La Decisión Final (X-Men: The Last Stand, Brett Ratner, 2006)


X-Men: La Decisión Final es la película que cierra la ''trilogía original'' de X-Men en el cine. Está dirigida por Brett Ratner, quien acabó ocupando la silla de director debido a la renuncia de Bryan Singer en favor de la memorable Superman Returns (te fastidias, eso por haber abandonado una saga que llevaba tu nombre). Su guión corrió a cargo, finalmente, de Zack Penn y Simon Kinberg, después de las renuncias y deshechos de Dan Harris y Michael Dougherty, que habían desarrollado un boceto junto con Bryan Singer.
Debido a todos estos cambios de director y guionistas, nos encontramos ante la película de X-Men más floja hasta la fecha.
La película empieza con Xavier y Magneto, cuando todavía son amigos, yendo a reclutar a una adolescente Jean Grey y quedándose asombrados ante sus poderes. Después el director nos lleva hasta unos años más adelante, donde vemos a Warren Worthingon III y padre. El niño está intentando arrancarse las plumas que le salen en la espalda y es sorprendido por su padre, que al enterarse que su hijo es mutante, comienza a intentar desarrollar una cura.
Durante todos los créditos iniciales, somos testigos de cómo esa cura va desarrollándose, para comenzar la película con la misma ya creada.
La cura ha sido posible gracias al ADN de Leech, un mutante que neutraliza los poderes de los otros.
Mientras, en la escuela de Xavier, Cíclope no ha superado la muerte de Jean Grey. Sigue atormentándose a sí mismo hasta que acude al lago Alkali, donde ella murió. Allí se encuentra con ella, que ha resucitado de sus propias cenizas y se le conoce como Fénix. Lobezno y Tormenta, corren tras Cíclope pero al llegar descubren que este ha sido asesinado y que Jean está viva. Se llevan a Jean inconsciente a la mansión, dónde Xavier les habla de la personalidad que ha podido desarrollar Jean que él ya conocía durante sus primeras sesiones con ella.
Jean Grey despierta y se da cuenta de lo que ha hecho, pero la personalidad de Fénix Oscura se vuelve a apoderar de ella y huye.
Entre tanto, Magneto ha reunido a una Nueva Hermandad de los Mutantes para hacerle frente a la cura formada por Pyros, Mística, Juggernaut (Vinnie Jones) y Multipleman (Eric Dane); y algunos omega como Callisto (Dania Ramírez), Kid Omega (Ken Leung), Arclight (Omahyra Mota) y Psylocke (Meiling Melançon). Cuando Magneto descubre que Jean Grey está viva intenta ir tras ella, y se encuentra con Xavier en la misma casa donde fueron a reclutarla hace años. Jean no controla sus poderes; termina matando a Xavier y se va con Magneto.
Por su parte, un antiguo X-Men vuelve al nido; Bestia, que se encargaba de asuntos mutantes en el Gobierno pero que dimite al enterarse que estaban usando la cura como arma para acabar con los mutantes. Warren Worthington también aparece en el colegio buscando cobijo, después de que su padre hubiera intentado suministrarle la cura. Pícara, sin embargo, ante la relación que está afluyendo entre su novio Bobby y Kitty Pride, decide abandonar los X-Men y suministrase la cura por su cuenta, ya que ella tampoco había estado nunca muy contenta con sus poderes mutantes.
El plan de Magneto es irrumpir en la prisión dónde ocultan a Leech para matarlo y acabar con la cura, pero los X-Men se meten por medio y es allí dónde tiene lugar toda la batalla final.
Como he dicho antes, nos encontramos ante la película más floja de toda la saga de X-Men. El guión carece de la profundidad que tiene en las otras películas y desaprovecha personajes como Coloso, Ángel y Cíclope. James Marsden, el actor que encarnaba a este último personaje, tenía una apretada agenda, ya que también estaba rodando con Bryan Singer Superman Returns, por lo que los guionistas decidieron matar a Cíclope para así quitárselo de encima.
Una película que trata un tema tan delicado como es la segregación social, podía haber estado mucho mejor, ya que se le da durante todo el rato un tratamiento infantil manifestado sobre todo en algunas frases que tiene que decir el pobre Ian McKellen como Magneto, muy propias de Batman y Robin. El guión es un auténtico Kaos. El director quiere abarcar mucho en poco tiempo (es la película más corta de toda la saga. De duración, mal pensados) y consigue instaurar una moda que también seguirá en Primera Generación que es la de 'Personajes que no dicen nada'. En esta cinta, tenemos a Coloso, que sólo dice una frase durante toda la película: 'Sí, se largó'.
Las interpretaciones de los actores están bien. Hugh Jackman lleva haciendo tanto tiempo de Lobezno que cualquier día le saldrán garras. Destacaría la de Ellen Page como Gata Sombra, que consigue darle al personaje una profundidad de la que carecen muchos en la película.
En cuanto a fidelidad al cómic, X-Men: La Decisión Final se basa en la Saga de Fénix Oscura, de Chris Claremont, y Dotado, de Joss Whedon. Aunque también coge tintes de Dios ama, el hombre mata, también de Claremont.
En resumen, una película que entretiene pero que no pasa de ahí. Con verla una vez es suficiente.

martes, 20 de mayo de 2014

Crónica Salón del cómic de Barcelona 2014


Llevaba mucho tiempo queriendo ir. Había visto reportajes y me moría de ganas por asistir un año. Hablo del Salón del Cómic de Barcelona, el más importante de España y uno de los más importantes de Europa y del mundo.
Este año me enteré de que dedicarían una exposición a Batman por su 75 aniversario (¡Felicidades de nuevo, Caballero Oscuro!), así que este era el momento. De modo que me saqué los billetes para el Talgo, me compré las entradas por internet y me subí al tren a las 12:55 del miércoles 14 de mayo en la estación de Cartagena. El viaje se hizo todo lo poco ameno que se puede hacer. Maté el tiempo ignorando los horrores de películas que pusieron, dando cuenta de los bocadillos y provisiones para atravesar el Amazonas que me había mandado mi madre, mirándome mi texto del segundo capítulo del Molinete, escuchando a Lujuria, Saurom y Dünedain y durmiendo a cachos.
Por fin llegué a la estación de Barcelona a las 20:39, donde me esperaban unos primos cuartos pero con los que tengo una excelente relación desde hace años para acogerme en su casa. Después de un rápido paseo por Barcelona, llegamos a su casa, en Poble Nou. Allí me instalé lo más rápido que pude, cenamos y me fui a dormir cuanto antes. Mañana era el día que llevaba esperando tantos años.


Me levanté pronto, desayuné cagando leches y saqué de mi mochila mis disfraz. Soy incapaz de asistir a una convención de cómics/manga sin disfrazarme. Sí, tan friki soy. Este año le tocaba el turno a un disfraz que ya había utilizado en el primer Salón del Manga de Murcia al que fui: el Espantapájaros de Batman, de la versión que aparece en las películas de Christopher Nolan. Cogí un autobús que pasaba justo enfrente de donde tienen la casa mis primos y me dirigí hasta el 32º Salón Internacional del Cómic de Barcelona.
Tengo que decir que había ido 2 veces al Salón del Manga de Murcia, pero yo soy infinitamente más de cómics que de manga, a donde va a parar. Pero esto es otro mundo.
El salón del cómic de Barcelona juega a otro nivel. Está en otra división. Es enorme, joder. Y se centra en algo tan simple como en lo que le da nombre: en cómics. El Salón del Manga de Murcia parece el Salón del Merchandising de Murcia. Sólo hay stands de camisetas y chapas y alguno de manga. Pero esto es al revés. Cientos y cientos de stands dedicados a cómics: cómics Marvel, cómics DC, cómics Norma, cómics viejos, cómics nuevos,, cómics Vértice, reedciones, descatalogados, cómics, cómics, cómics….


Llegué a las 11 de la mañana y estuve hasta las 8 de la tarde que cerraban y no me dio tiempo a verlo todo.
Ahí estaba yo, disfrazado del Espantapájaros y con una falta de 17 pares de ojos más para verlo todo, que ya era difícil de por sí con la máscara puesta.
Toda la mañana pasando por los stands de los sabios vendedores de cómics comprando y hablando con ellos de este noveno y a veces infravalorado arte. Estuve charlando con muchos pero destacan unos cuántos: Supervázquez Cómics, donde me hice con una figura de plomo del Joker, de unos coleccionables que salieron en los kioscos hace unos años; el cómic de La Venganza de Bane, donde se explica el origen del hombre que derrotó al murciélago, descatalogado; y con la adaptación en cómic de la primera película de X-Men, también descatalogado. Pero no compré más por falta de dinero, porque tenían de TODO, literalmente. Sobre todo cómics descatalogados de todas las editoriales que ya no se encuentran en tiendas convencionales. Pero con lo que de verdad me quedo es con lo simpáticos que eran ambos y lo que sabían de cómics.


También compré Civil War Spiderman en el stand de Universal Cómics. En un principio, iba a por cómics descatalogados, pero este en concreto era un cómic al que llevaba persiguiendo bastante tiempo.
En Entenza Cómics me hice con el volumen 1 completo de Superman/Batman, serie de la que ya tenía los 5 primeros pero que me vi obligado a interrumpir cuando Planeta DeAgostini perdió los derechos de publicación de DC en España. Otra tanda más de cómics descatalogados para la estantería.
Finalmente, en el stand de un señor con mayor con coleta me hice con la primera edición en España de Batman: Victoria Oscura, que no está ni traducido al castellano. Ni que decir tiene que este cómic también está descatalogado. Este hombre no tiene tienda física, vende sus cómics en ferias y en el mercadillo de San Antonio, en Barcelona, dónde podréis encontrarle todos los domingos.
El principal problema que tiene este salón lo tenemos los asistentes, es decir, la mayoría no tenemos recursos económicos suficientes para comprar todo lo que nos gustaría, y es que hay tantas cosas…. Yo arrasaría con el salón directamente. Cómics por todos lados, en todos los stands…. Esto sí que es un salón, cáchilis en la mar, que diría Superlópez.


En cuanto a las exposiciones, pues yo que soy un friki acérrimo de Batman que os voy a decir. Impresionate. La exposición de Batman contaba un pequeño repaso a la historia de Guardián de Gotham; dibujos originales cedidos por los autores, muchos de ellos españoles; juguetes, maquetas, bustos, figuras….todo dispuesto en unas paredes que formaban un cuadrado presidido por el logotipo de Batman sobre roca.


Y es que este salón del cómic, era el salón de Batman. En el enorme stand de ECC, sus trabajadores vestían todos con una camiseta conmemorativa a los 75 años del hombre murciélago y regalaban un helado de Batman por cualquier compra que hicieras. Por no hablar de la decoración del mismo, que usaba viñetas del cómic Batman Barcelona: El Caballero del Dragón.


En cuanto a la exposición de Lobezno, seguía la misma línea que la de Batman. Pero como Lobezno no es de mis personajes favoritos, no la disfruté tanto como la del cruzado de la capa. Aunque las viñetas de Lobezno luchando en la Guerra Civil, no en la de Marvel sino en la española, y los dibujos realizados por mi paisano Salva Espín eran dignos de verse.


La exposición de Popeye también merecía un vistazo. De niño, era muy fan del marinero devoraespinacas, pero conforme me he ido haciendo mayor (aunque no mucho) la he ido perdiendo, al contrario de lo que me ha pasado con Spiderman, Batman y compañía…. En esta exposición, algo más pequeña que las otras, encontrábamos datos curiosos de Popeye (que estaban sacados de Wikipedia, todo hay que decirlo) así como algunas tiras y carteles de este marino que cumple 85 años.


Pero todas estas exposiciones se quedan pequeñas al lado de la macroexposición Cómics en Guerra, que ocupaba un jodido pabellón entero. No sé mucho sobre el tema de la guerra tratado en cómics (ni en ningún sitio) pero me encantó. Con recreaciones de batallas y asistentes disfrazados de soldados de distintas épocas.
En este primer día no paré de ver cómics, exposiciones, sufrir clavadas en precios de comida, pedir fotos a personas disfrazadas, hacerme fotos con las que me lo pedían a mí, hacer entrevistas con televisiones de internet, que se lo curran más que las que emiten en la televisión convencional….pero me faltaron algunas cosas por ver….por lo que volví al día siguiente.


En la jornada 2 del Salón del Cómic de Barcelona decidí no disfrazarme. La máscara del Dr.Crane me quita bastante visibilidad y no quería perderme nada. Pude disfrutar más ojeando los cómics y hablar con la gente sin sufrir la tela de saco en mi cara, lo que hizo que esta segunda jornada fuera más provechosa. Esta vez el que no paró de pedir fotos fui yo.
Y nada más, esta ha sido mi crónica sobre la 32ª edición del Salón del Cómic de Barcelona. No sé si volveré el año que viene porque aquí la última palabra la tiene mi cartera, pero volveré.
Eso, seguro.
Lo juro por mi tía Petunia.


Os dejo con una tanda de fotos con cosplayers:










domingo, 4 de mayo de 2014

X-Men 2 (X2 AKA X-Men United, Bryan Singer, 2003)


X-Men 2 es la continuación de la película X-Men, también dirigida por Bryan Singer.
Esta película continúa con los sucesos de su predecesora. Lobezno regresa a la escuela tras realizar un viaje al lago Alkali, donde cree que pueden estar sus orígenes. Allí se encuentra con que los miembros de los X-Men parten en diversas misiones: Jean Grey y Tormenta van a buscar a un mutante acusado de un ataque al presidente, y Cíclope acompaña al profesor a visitar a la cárcel a su antiguo amigo Eric Lehnsherr, más conocido como Magneto para interrogarle acerca del ataque. Pero esa noche en la que todos están fuera, William Stryker irrumpe en el colegio y secuestra a algunos niños mutantes para realizar experimentos con ellos. También secuestra a Cíclope y al profesor Xavier, pues este último no consiguió ayudar al hijo de Stryker, que era mutante. Lobezno huye de la escuela con Bobby Drake, Pícara y Pyros; y Magneto huye de la cárcel con ayuda de Mística. Es entonces cuando los X-Men deben unir fuerzas con su más temible adversario para derrotar a un enemigo común: William Stryker (Brian Cox) y su plan de acabar con todos los mutantes.
La película sigue en la misma línea que la primera parte. Con un tono realista y un argumento sólido, con un guión adulto realizado por David Hayter, Zak Penn y Bryan Singer. Este último contaba con algo más de presupuesto que en X-Men, por lo que pudo incluir más escenas con mejores efectos especiales. Sin embargo, personajes como Dientes de Sable, Coloso (que hace un pequeño cameo), Ángel y Bestia, además de los centinelas y la Sala del Peligro, tuvieron que dejarse fuera.
La película toma muchos elementos de la novela gráfica La Imposible Patrulla X: Dios ama, el hombre mata. Aunque en esta, William Stryker era un reverendo ultraconservador, no un científico. De cualquier forma, se mantiene la misma personalidad del personaje: su odio hacia los mutantes, aunque en el cómic, este odio se debía una cruzada evangélica.
En la película, aparecen nuevos mutantes y se les da más peso en esta segunda parte a otros. Los mutantes que debutan en esta cinta son el Rondador Nocturno, de la mano de Alan Cumming; Lady Deathstryke, por Kelly Hu y Mutante 143, el hijo de Stryker, interpretado por Michael Reid McKay. De la misma manera se le da más peso a Pícara, Bobby Drake alias el Hombre de Hielo y Pyros, interpretados por Anna Paquin, Shawn Ashmore y Aaron Stanford respectivamente.
En conclusión, la película nos deja un muy buen sabor de boca, sobre todo con su intenso final y esa última escena que nos adelanta lo que va a venir a continuación. Podemos decir que se trata de una de las mejores adaptaciones de Marvel hasta la fecha, que supera a su predecesora y que los actores rayan también a un nivel superior; es decir, todo lo que se le pide a una segunda parte.